Instalarán cámaras de reconocimiento facial en la Central Camionera de Puerto Vallarta
El gobierno estatal anuncia cámaras de reconocimiento facial en la Central Camionera de Puerto Vallarta. La medida busca reforzar la localización de personas desaparecidas, pero llega en un municipio donde la vigilancia falla cada vez que ocurre un hecho delictivo.
Puerto Vallarta es un punto estratégico para la operación criminal en el occidente del país. Conecta directamente a Jalisco con Nayarit, tiene acceso inmediato al mar y a la sierra, y funciona como corredor natural para el movimiento de personas y mercancías. La Central Camionera es uno de los accesos más transitados del municipio, pero no es el único: existen paraderos y puntos de descenso donde los pasajeros pueden bajarse antes de llegar a la terminal, lo que reduce el alcance real de cualquier sistema de vigilancia instalado únicamente en ese punto.
En este contexto, el gobierno estatal anunció la instalación de cámaras con reconocimiento facial en el perímetro de la Central Camionera, con el objetivo de detectar personas con reporte de desaparición al momento de su llegada a la ciudad. Los dispositivos estarán enlazados al C5 Escudo Jalisco, donde se procesarán los datos biométricos captados por los equipos.
La inversión será compartida entre los concesionarios de la terminal y el centro estatal de monitoreo, que integrará las señales de video a su plataforma operativa. Con ello, las autoridades buscan ampliar la cobertura en uno de los accesos más utilizados por pasajeros provenientes de distintos estados del país.
Sin embargo, la medida se anuncia en un municipio donde la videovigilancia ha sido históricamente deficiente. Cada vez que ocurre un hecho delictivo —desde desapariciones hasta agresiones o ataques armados— la respuesta oficial es la misma: “las cámaras no estaban funcionando”. La falta de mantenimiento, la desconexión de equipos y la ausencia de supervisión han convertido el sistema de vigilancia en una herramienta intermitente que rara vez aporta información útil.
En una ciudad donde convergen rutas marítimas, carreteras serranas y el corredor interestatal hacia Bahía de Banderas, la debilidad del sistema de vigilancia no es un detalle menor: es una falla estructural que facilita la operación criminal. La instalación de cámaras con reconocimiento facial podría representar un avance, pero solo si se garantiza su funcionamiento continuo, su integración real al C5 y la supervisión técnica que históricamente ha faltado.
Por ahora, la medida se presenta como un intento de mejorar la capacidad de respuesta en uno de los accesos clave del municipio. La pregunta es si esta vez las cámaras sí funcionarán cuando más se necesiten.
