
Al menos fueron 134 los cadáveres hallados, además de bolsas con restos humanos; ya es considerada la fosa más grande de Jalisco.
Concluyen los trabajos en la fosa clandestina del fraccionamiento Los Sabinos, en El Salto, considerada –hasta este momento- como la más grande que ha tenido el Estado de Jalisco. El predio bardeado, ya fue asegurado por la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas, y el sello establece que tiene relación con la carpeta de investigación 71765/2020.
Tanto al interior como al exterior de la finca, quedó un sinfín de llantas que fueron utilizados por los presuntos responsables para enterrarlas junto con los cuerpos, además del cemento y la tierra que echaban encima a los restos humanos.
Esta es la primera vez que el personal que formó parte de las diligencias tapó al menos los 10 “cuadrantes” en los que dividió el predio para extraer los cadáveres. También pasaron la maquinaria para aplanar la tierra y no se observaran los huecos o pozos. En el sitio, quedaron dispersas algunas etiquetas con las siglas PFSI (personas fallecidas sin identificar).
Hasta el momento, la Fiscalía del Estado no ha oficializado el total de cuerpos hallados. El último corte que dio a conocer fue el pasado 23 de noviembre donde informó que sumaban 115 cuerpos completos, a los que se sumaron 19 más que se descubrieron posteriormente, además de cuatro bolsas con indicios y dos cráneos.
La búsqueda de restos humanos no fue sencilla. El terreno estaba fangoso, incluso en la parte trasera del predio había una especie de aljibe, y peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses y personal de otras dependencias, nunca se explicaron de dónde salía tanta agua en el predio donde sepultaron los cadáveres de manera clandestina. Apenas escarbaban y el agua brotaba.
Habitantes de Los Sabinos se cuestionaron de dónde sacaron tanta persona, cómo los metieron. Don Enrique, un hombre de la tercera edad sigue sorprendido. Utilizaban tractores, recordó. Solían utilizarlos por las tardes, pero uno no sabe que “ruta tengan o que carguen”. ¿Eran muchas personas? “Eran dos, uno abría el portón y el otro llegaba en el tractor”, contó.
“Yo no me daba cuenta a que entraban, yo pensé que ahí vivían, pero no, ya después supimos dije ay tan cerquita” expresó el hombre que pensó que dentro de ese centenar de cuerpos estaría el de su hijo Mauro, desaparecido hace un año. El joven de 25 años era trabajador de una fábrica que se ubica en la colonia Jardines del Castillo y había ido a comer un menudo para la cruda y ahí lo agarraron.
En esta fosa, al igual que la descubierta en la colonia El Pedregal, los cuerpos de las víctimas estaban enteros. No hubo mutilación como sí ocurrió, por ejemplo, en la de El Mirador en Tlajomulco de Zúñiga.
Hasta el momento, la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas del Estado de Jalisco, no ha reportado la detención de alguna persona por el homicidio e inhumación clandestina de los más de 134 cuerpos que se han contabilizado de esta mega fosa, la cual se denomina la más grande en Jalisco.