
En apenas la mitad del sexenio de Enrique Alfaro Ramírez la deuda pública de Jalisco incrementó 60 por ciento.
Según la información que el titular del Poder Ejecutivo envió al Congreso del Estado como parte del paquete económico 2022, el saldo de la deuda pública de Jalisco a diciembre de este año será de 27 mil 730.9 millones de pesos (mdp).
En 2018, cuando Enrique Alfaro llegó al gobierno del Jalisco, el Poder Legislativo recibió el último paquete económico de su antecesor, el priista Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, en el cual se informaba que el saldo de la deuda pública hasta diciembre de ese año era de 17 mil 444.6 mdp. Esto significa que los pasivos de Jalisco a largo plazo se han incrementado cerca de 60 por ciento.
El saldo reciente de la deuda pública no incluye ocho créditos contratados bajo la figura de bono cupón cero, de los cuales el gobierno de Jalisco sólo paga intereses y no el capital. Tampoco se incluyen en él los créditos quirografarios o a corto plazo contratados por el actual gobierno.
El Informe General de Condiciones de la Deuda 2021, incluido en el paquete económico 2022, detalla que hay 14 créditos contratados con la banca comercial, de los cuales seis corresponden a deuda heredada de anteriores gobiernos y renegociada por el gobierno de Enrique Alfaro. En conjunto suman más de 12 mil 680.9 mdp por pagar.
Los ocho créditos restantes fueron contratados por la actual administración. Uno de estos, con un saldo a diciembre de más de 2 mil 274 mdp, forma parte de la megadeuda de 5 mil 250 mdp que fue autorizada en 2019 por el Congreso del Estado al gobierno estatal.
Otros siete créditos adquiridos con la banca comercial y con un saldo pendiente de 6 mil 141 mdp corresponden a la megadeuda de 6 mil 200 mdp autorizada en 2020 a Enrique Alfaro con motivo de la pandemia de Covid-19.
El resto de la deuda estatal se contrató con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras). A diciembre de este año hay pendientes por cubrir en siete créditos contratados, uno de ellos de más de 710.2 mdp, por la compra de vagones para la Línea 1 de Tren Ligero.
Otros dos, con un saldo a pagar de poco más de 3 mil mdp, son de créditos heredados y renegociados por el actual gobierno.
La deuda con Banobras se completa con otros dos créditos cuyo saldo a diciembre de 2021 es de 2 mil 915.2 mdp. Éstos forman parte del crédito que le fue autorizado al gobernador Enrique Alfaro en 2019 por 5 mil 250 mdp.
Lo anterior significa que de los 27 mil 730 mdp de deuda pública a largo plazo, más de 11 mil 331 mdp corresponden al actual gobierno, lo que representa cuatro de cada 10 pesos de endeudamiento. Los seis pesos restantes corresponden a créditos contratados en conjunto por cinco gobernadores: los panistas Alberto Cárdenas Jiménez, Francisco Ramírez Acuña y Emilio González Márquez, así como los priistas Carlos Rivera Aceves y Aristóteles Sandoval.
Con la contratación de los dos megacréditos de la actual administración también se encareció el costo de la deuda pública.
En diciembre de 2018 la proyección de pago de deuda para el año siguiente fue por un total de 2 mil 525 mdp, monto que si se compara con el de la propuesta de pago de créditos para 2022 es apenas 11 mdp menor: 2 mil 536 mdp.
En 2019, el pago de capital representó una cuarta parte, mientras que en la propuesta para el próximo año es de poco más de un peso de cada 10.
De los más de 2 mil 536 mdp que se usarán para pago de deuda en 2022, apenas 640.8 mdp serán para abonar a capital, mientras que mil 884.8 mdp, o 86.2 por ciento, serán para intereses, comisiones, gastos y coberturas.