
El reciente asesinato de Alejandro Gallegos León, periodista y catedrático de Tabasco, vuelve a poner en evidencia la alarmante situación de violencia contra los comunicadores en México. Este crimen, que marca el segundo caso de asesinato de periodistas en 2025, deja al gremio periodístico en una constante sensación de vulnerabilidad.
Gallegos León, de 51 años, fue reportado como desaparecido un día antes de que las autoridades confirmaran el hallazgo de su cuerpo en una zona rural del municipio de Cárdenas. Vestía las mismas prendas descritas en la ficha de búsqueda emitida por la Fiscalía de Tabasco, el cuerpo sin vida de Gallegos fue localizado en el kilómetro 5 de la carretera que va al poblado C28 del Municipio de Cárdenas, en Villahermosa..
Según su familia, la última comunicación que se tuvo con él fue el viernes, alrededor de las 14:25 hora local (20:45 GMT).
El gobernador de Tabasco, Javier May, expresó su pésame a la familia de Alejandro y aseguró que su gobierno trabaja bajo el principio de “cero impunidad”. Sin embargo, las cifras de organizaciones como Reporteros Sin Fronteras pintan un panorama desolador: México lidera la lista de desapariciones de periodistas, con 30 casos documentados en 2024, y ocupa el tercer lugar en asesinatos de comunicadores a nivel mundial.
La falta de mecanismos efectivos de protección, a pesar de contar con programas que benefician a más de 650 periodistas, es una de las principales causas señaladas por expertos en derechos humanos.