
El primer año de mandato de Claudia Sheinbaum comenzó con una marcada reducción del desembolso público, evidenciando claramente que el aumento de la deuda que dejó su predecesor le está pesando, ya que únicamente en enero se asignaron más fondos para el pago de intereses de la deuda que para la inversión tangible.
Según el informe de finanzas y deuda pública de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, durante el primer mes del año, el desembolso neto del sector público mostró una disminución del 14.4% anual en términos reales, resultando en un gasto total de 719,258.1 millones de pesos, un monto considerablemente inferior al que se había previsto gastar, que era de 922,532.6 millones.
Uno de los descensos más significativos se registró en el desembolso de inversión física, que es fundamental para la edificación de infraestructura y obras públicas, dado que mostró una disminución anual del 22.4% en enero, alcanzando un total de 57,265.6 millones de pesos.
Esta suma está considerablemente por debajo de lo que el gobierno abonó en intereses por la deuda, que ascendió a 103,494.6 millones de pesos en comparación con enero de 2024. Este monto aumentó en un 41% en comparación con enero de 2024.
En otras palabras, del total del desembolso realizado por el gobierno de Sheinbaum al comienzo de su primer año de mandato, el 14.39% fue asignado al costo financiero de la deuda (intereses, comisiones y amortizaciones), mientras que únicamente el 7.96% fue asignado a la inversión física.
Aunque suele ser habitual que un nuevo gobierno comience con cierta prudencia en su desembolso, el desafío que enfrenta la nueva administración radica en que debe dar prioridad al pago de intereses en lugar de otros aspectos como la inversión que facilitan la creación de puestos de trabajo, la productividad y, sobre todo, la generación de ingresos para el estado.
A pesar de esta situación, la Secretaría de Hacienda, bajo la dirección de Rogelio Ramírez de la O, sostiene que las finanzas públicas del país “se mantuvieron estables”, posiblemente se les superaron las pérdidas de más de 620,000 millones de pesos que registró Petróleos Mexicanos (Pemex) en 2024 y que las contribuciones realizadas no fueron más que un parche.
Según un estudio de México Evalúa, la nación no está lista para lidiar con una crisis como la que se aproxima con la guerra comercial que está llevando a cabo el presidente Donald Trump, en particular debido a que no se están produciendo los ingresos necesarios para mitigar circunstancias atípicas.
El ente señala que los ingresos del estado han seguido la inercia económica y que las iniciativas gubernamentales no han logrado aumentar la magnitud de su “rebanada de pastel” de recursos del país.
En este año, Sheinbaum no solo aborda el asunto de los aranceles respirándole nunca, sino también el persistente recordatorio de que tiene que enfrentar un pago de intereses que le reducen la posibilidad de promover sus propios proyectos de infraestructura que le faciliten romper el estancamiento del 2% del PIB.
Indudablemente, el gobierno inició este año con la pata izquierda.