
Bajo consignas como “¡Señor, señora, no sea indiferente, se mata a mujeres enfrente de la gente!” ¡El que no brinque es macho!, gritaban las distintas agrupaciones de las protestas que se desplazaron la tarde de este sábado en conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Mujeres de todas las edades se reunieron en distintos lugares de Guadalajara con el objetivo de defender sus derechos y demandar justicia por las mujeres que han sido asesinadas.
A lo largo de esta marcha, también demandaron justicia e investigaciones para las víctimas en un rancho utilizado como campo de exterminio en el municipio de Teuchitlán, donde se hallaron al menos tres fosas crematorias, cientos de calzado y una gran cantidad de ropa para hombres y mujeres.
“Salimos a asistir únicamente a las familias víctimas de feminicidio, acompañando a las familias con sus hijos, hijas y abuelos. Este 8 de marzo conmemora lo que las madres buscadoras descubrieron, por supuesto que nos solidarizamos y demandamos al gobierno que cumpla con sus obligaciones. Le corresponde realizar las investigaciones para identificar a los individuos que fueron asesinados en ese lugar”, indicó Alejandra Cartagena, miembro de Cladem.
También se involucraron numerosas niñas y adolescentes en esta protesta, junto a sus madres, tías y amigas.
Como el gobernador Pablo Lemus Navarro había comprometido, los edificios históricos no fueron protegidos por vallas de metal como sucedió en la administración anterior.
Aunque la mayor parte de los vendedores de avenida Vallarta y Chapultepec, junto con calles cercanas, instalaron carteles en las puertas y ventanas de sus locales para resguardar sus negocios.
Uno de los contingentes abandonó La Minerva a las 17:30 horas; otro grupo abandonó el área de Chapultepec y otro grupo se desalojó del Parque Rojo. Todos dirigirse hacia el Centro Histórico de Guadalajara.
Las mujeres se desplazaron usando gorros, sombreros y pañuelos de tonos morado y verde a lo largo de la Avenida Juárez-Vallarta hasta la avenida Chapultepec, en la glorieta de los Niños Héroes, también llamada Glorieta de los Desaparecidos: a su paso provocaron daños, como sucedió en un cajero automático y la fachada de un banco situados en la avenida Vallarta casi en la intersección con Enrique Díaz de León; en la
También se grafitearon las estatuas de la explanada de la rectoría de la UdeG.
“Ni sumisa ni callada, mujer robusta empoderada”, se podía leer en alguna de las camisetas moradas que llevaban las protestas.