
El principal propósito de agilizar la aprobación de la reforma a la ley de telecomunicaciones deja claro, al igual que en cualquier régimen autoritario, que la intención del partido que está en el poder es eliminar cualquier cosa que interfiera con sus propósitos.
Esto ocurre simplemente porque les resulta incómodo, ya que contradice sus metas, o expone las falsedades y errores que prefieren mantener ocultos.
Aniquilaron organizaciones como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales para que sea el propio gobierno quien elija qué información se proporciona y cuál no.
Controlaron el Poder Judicial y, con una elección popular y democrática disfrazada para elegir a ministros, magistrados y jueces, morena alterará todo el sistema para que, mediante recursos estatales y extorsiones a beneficiarios de programas sociales, sus postulados asuman el control del Poder Judicial en el país, a pesar de que muchos de ellos, como hemos señalado, tienen antecedentes que los descalificarían para ocupar un puesto judicial.
Es importante recordar que el objetivo primordial del partido en el poder ha sido silenciar las voces que les resultan incómodas, aquellas que denuncian y exponen la verdad sobre las mentiras, cifras desfavorables y fraudes cometidos por morena y sus administraciones; por ello, los medios de comunicación, las plataformas digitales y las redes sociales se convierten en sus adversarios.
Hay que tener presente que el propio AMLO afirmaba que solo la prensa favorable estaba del lado de su gobierno y su movimiento, “del lado del pueblo”; cualquier medio que publicara algo que le incomodara se convertía en su enemigo, a quien se dedicaba a desprestigiar.
La meta de controlar los medios de comunicación ha sido una constante en la agenda del partido del gobierno; desde Palacio Nacional, pasando por los gobiernos estatales hasta el más insignificante de los funcionarios de morena, se han concentrado en menospreciar la prensa que trabaja de manera objetiva y fundamentada para brindar información veraz y confiable.
Sería oportuno recordarle a la presidenta y a sus adheridos en ambas cámaras que es el Estado quien debe asegurar el derecho a la información, y que todos los mexicanos tienen el DERECHO a acceder a información variada y adecuada, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de todo tipo por cualquier medio de expresión, lo cual está garantizado en nuestra Constitución.
La intención de los miembros del partido liderados por la presidenta es más compleja que simplemente intentar ocultar datos procedentes de naciones extranjeras, como se ha dado a entender.
Limitar la libertad de expresión en cualquier plataforma representa un avance hacia el establecimiento de un régimen que dominará todas las entidades, y esta opresión también silenciará a aquellos que se atrevan a exponer la realidad.

